Quique Setién sigue reclamando un 9 a la directiva, ¡Lo quiero ya!

El cántabro no está contento con cómo está llevando el caso la secretaría técnica. Primera gran crisis entre el entrenador y Bartomeu

El fichaje del 9 era primordial para Setién ya en enero. Aún así ante la imposibilidad de firmar a un jugador para entonces, el cántabro se auto convenció de que el fichaje era Dembèlè. Gran error. En el francés no puedes confiar para nada. Si acaso para jugar a la Play Station un sábado por la noche. Se lesionó y estará de baja hasta final de temporada. Setién entonces reclamó el fichaje de un 9 como algo primordial. Sin embargo, la cosa se está complicando, pasando los días y no se firma a nadie.

El objetivo de Setién era William José. Parecía un fichaje que se podía hacer, pues la situación del hispano brasileño en San Sebastián es del todo menos buena tras su intento de fuga al Tottenham. En la Real piden mínimo 40 millones. El Barcelona no tiene dinero ahora y prefiere guardar para el verano, quiere una cesión con opción de compra.

No convence a nadie esto. Ni al jugador ni al propio club. William José, que fue titular el pasado domingo frente al Athletic en el derby, sabe que la afición le ha cogido la matrícula y si se va quiere que sea con billete de ida, sin vuelta.
Hay muchas más opciones abiertas, pero no convencen al club. Lucas Pérez, Loren, Luis Suárez, Ángel, Carlos Vela… muchos nombres, pero pocas realidades. El Barcelona necesita un delantero y lo necesita ya.

El pasado fin de semana Setién colocó a Vidal como falso 9. Puede ser un parche momentáneo, pero no es la solución. El cántabro está perdiendo la paciencia y comienza a pensar que la directiva le trajo para acabar dignamente la temporada pero que no hay objetivos reales de conseguir un título. Al menos esa es la sensación que él percibe.

Bartomeu y Setién ya tienen su primer punto de desencuentro. Pese a que firmaron al cántabro hasta 2022 en su contrato hay cláusulas por las cuales pueden liberarle antes sin pagar gran compensación económica, al igual que el Real Madrid hiciera con Julen Lopetegui.

Nada está hecho al azar. Tan solo la plantilla del Barça. Al menos esa es la sensación que da.