El Barça, listo para pescar en Manchester

La llegada récord de Harry Maguire obliga a un descarte

Puede que este movimiento de última hora sea la explicación del Manchester United para exigir al Real Madrid, y a la Juventus, 180 millones por Paul Pogba. Los dirigentes de los Diablos Rojos habrán pensado que si ellos pasan por el aro de un mercado absolutamente descontrolado, también les harán sudar la gota gorda a todos aquellos clubes que vengan a por sus jugadores. Aunque es un juego peligroso si finalmente no consiguen vender y empiezan la temporada con estrellas a disgusto y las arcas en números rojos.

Por el francés veremos qué ocurre, aunque cada vez está más cerca de repetir en Old Trafford, que de correr la banda del Juventus Stadium o el Santiago Bernabéu.

Hay otros mundos en este además del que orbita alrededor del mediocentro galo y algunos son de rabiosa actualidad para los Red Devils, toda vez que su afición, otrora acostumbrada al caviar, ha tenido que tragar demasiadas temporadas ya con una insulsa sobremesa poco apetecible.

Por eso Old Gunnar Solskjaer pretende levantar un fortín, duro en defensa, como base para afrontar la reconquista de su prestigio perdido. Y eso se hace con nombres. El primero de peso en la retaguardia ha sido Aaron Wan-Bissaka, que ha costado 56 millones, y el segundo que debiera ser o Matthijs de Ligt o Harry Maguire, finalmente se cerrará el segundo por cerca de 90 millones de euros. Una barbaridad de récord por un defensa central. El Leicester se salió con la suya.

Con esta cifra se supera el pico al que llegó el Liverpool por Virgil van Dijk, 80 millones, quedando ya más lejos los 65 que abonó el Manchester City al Athletic Club por Aymeric Laporte. Los centrales empiezan a ser un bien tan preciado como otro cualquiera. Ahora los de Old Trafford tendrán que deshacerse de uno de los seis defensas centrales con los que cuenta: Victor Lindelof, Phil Jones, Eric Bailly, Marcos Rojo, Chris Smalling y Axel Tuanzebe.

Maguire firmando autógrafos

El Barça escucha esta decisión con interés. Bartomeu sabe que sus urgencias en este sentido irán de la mano del fichaje de Neymar. Si, en una cada vez más rocambolesca jugada, el brasileño volviese a vestirse de culé, el PSG se llevaría a uno de sus dos centrales con cartel (además de Gerard Piqué, absolutamente intocable) en el trato: Clément Lenglet o Samuel Umtiti. Ese hipotético futuro obligaría al Barça a buscar un recambio para el hueco dejado, por lo que esperan pescar (y barato) en el que busca Maguire en los Diablos Rojos

Bartomeu, en rueda de prensa  

Se piensa en Lindelof, aunque posiblemente sean Rojo o Jones los excluídos, toda vez que Solskjaer confía en la juventud de Tuanzebe. El Barça presionará por el sueco. Habrá que estar atentos a este movimiento.