El español que todos quieren abre una pelea entre Simeone y Pochettino

Niko Kovac y Jürgen Klopp se suman a la puja

Sumar efectivos de calidad y con proyección es una meta a corto y largo plazo de los grandes de Europa. No solo para sacar rédito del rendimiento del jugador en la consecución de posibles éxitos personales, sino también con vistas a que sus habilidades sobre el terreno de juego sean valoradas en el exterior de cara a posicionarlo ante una posible venta futura. En un mercado al alza, situar en el mapa a un futbolista joven y con talento equivale a guardar una carta que reporte pingües beneficios económicos.

Otra opción es que ese talento tenga la clase y el carácter suficiente como convertirse en baluarte del club en cuestión, pero eso se logra andando. Lo primero es encontrar candidatos y el europeo Sub -21 de Francia ha sido una caja de sorpresas, especialmente en el caso de Dani Olmo, al que siguen de cerca varias de las entidades más poderosas del continente. Sobre todo el Atlético de Madrid, el Tottenham Hotspur y, los últimos, el Bayern de Múnich y el Liverpool.

Mauricio Pochettino, tras una victoria con el Tottenham

En la carrera por el extremo, son los subcampeones de Europa quienes llevan la delantera. A Mauricio Pochettino le parece un jugador con calidad y trabajo, que vendría muy bien para reforzar su medio del campo, en el que se presuponen bajas de altura. Por su parte el Atlético de Madrid, que se ha sumado tarde a la puja, ya ha preguntado por el jugador y, pese a que cuenta con la desventaja del tiempo perdido, confía en la intención del jugador de quedarse en España y ponerse a las órdenes de un Cholo Simeone que le ve con perfil rojiblanco.

Los terceros en la parrilla son el Bayern de Múnich y el Liverpool. La baza de los bávaros es ser una de las dos opciones de más altas miras, con permiso de colchoneros y spurs, ya que el de Kovac es un equipo que asegura títulos en Alemania y garantiza pelear por la Champions. Algo similar ocurre con los reds, los últimos en sumarse a la puja aunque con una potente decisión. El extremo español encontraría bastante competencia en Anfield pero ser parte del plantel campeón de Europa y estar a las órdenes de Klopp pueden desequilibrar la balanza en favor de los ingleses.

Por supuesto en el Dinamo Zagreb se lavan las manos y se venderán al mejor postor. Ya no valen los 15, e incluso 25 millones, en los que parecía estar valorado el futbolista, los croatas quieren estirar su tirón mediático hasta los 35 o 40 millones, una cantidad alta pero no descabellada por un jugador versátil y con futuro.