Quiere al Real Madrid, pero siente que con Xabi Alonso arruina su carrera y, por primera vez, medita salir
Un futbolista del Real Madrid se encuentra entre la espada y la pared
Desde su llegada en 2019, Brahim Díaz ha vivido períodos alternos de ilusión y dudas en el Real Madrid. Aunque todavía no ha consolidado la titularidad, su implicación ha sido evidente. Sin embargo, fuentes internas confirmadas por Defensa Central revelan que el centrocampista ha transmitido directamente a Xabi Alonso y a Florentino su deseo de marcharse, por primera vez en su carrera blanca.
Brahim no se va por ansiedad económica o falta de cariño al club. Todo lo contrario: se siente orgulloso de vestir la camiseta y está convencido de que ese es el nivel al que debe aspirar. Pero entiende que bajo las órdenes del técnico vasco su carrera se ha estancado. Con la llegada de Mastantuono y la consolidación de Arda Güler, Dean Huijsen y Gonzalo García, el joven atacante siente que ya no tiene margen de progresión ni de impacto regular. No tiene asegurada ni la rotación fija, y teme que otra temporada como “arma desde el banquillo” no sirva para consolidarse.
Entre afecto y frustración: el dilema de un talento atrapado
La situación es compleja. Según las mismas fuentes, el club no tiene intención de venderlo este verano. El objetivo es renovar su contrato hasta 2030, reforzando su presencia en la plantilla a modo de recambio estratégico para jugadores intempestivos como Bellingham. Incluso se considera un plan de dosificación físico y táctico para preservar su frescura a lo largo de la temporada. Xabi ha expresado que aún conserva un rol útil en contadas circunstancias.

Pero para Brahim esto ya no basta. Ha visto cómo otros emergentes le han ganado terreno y siente que cada oportunidad es cada vez más limitada. El Mundial de Clubes fue el momento decisivo: sin minutos y relegado, el jugador se dio cuenta de que su crecimiento personal podría estancar si no cambia de escenario. Por ello, ha abierto la puerta a negociaciones si surge un club dispuesto a darle protagonismo inmediato.
La encrucijada personal de Brahim
Brahim Díaz sigue resistente en Madrid, pero ya no ciego. Quiere triunfar allí, sabe que tiene talento, pero también sabe que su ciclo bajo la era Xabi Alonso no garantiza ni continuidad ni evolución deportiva. Las conversaciones internas están abiertas: si llega una oferta seria y él considera que saldrá ganando, el Real Madrid no pondrá trabas.
La decisión no será rápida: aún queda margen para reconciliarse con el proyecto y destrabar minutos. Pero esta vez, Brahim actúa con sinceridad: “Quiero que se me respete como futbolista y como talento en crecimiento”. Sea dentro o fuera de Valdebebas, la temporada 2025‑26 será clave para decidir si su carrera prospera o se trunca pactando una salida.