Lamine Yamal desquicia al Barça, ha empezado a vapear, preocupa mucho la vida que lleva
Lamine Yamal y sus nuevos hábitos nocturnos desatan alarmas en el club
La vida de Lamine Yamal fuera del campo ha encendido las alarmas en el FC Barcelona. Según fuentes citadas por El Nacional, el joven extremo ha empezado a “vapear” con cierta frecuencia, un hábito que preocupa seriamente a la directiva y al cuerpo técnico. Esta conducta, unida a otras salidas nocturnas, hace temer que su proyección deportiva pueda verse condicionada por su estilo de vida.
El club ya ha actuado. Joan Laporta y Hansi Flick se han reunido con su padre para transmitirles su inquietud y pedir un cambio. Según las mismas informaciones, quieren que Lamine modere su exposición mediática, reduzca sus salidas y adopte hábitos más compatibles con su rol de estrella emergente. Temen que, si estos comportamientos persisten, acaben impactando en su rendimiento y, por tanto, en los resultados deportivos del Barça.
Un talento con responsabilidad, y una advertencia clara
Para muchos en el club, Lamine Yamal representa un diamante en bruto: talento descomunal, creatividad, velocidad y visión. Pero saben que el camino del éxito exige algo más que habilidad. No basta con ser brillante en el campo: la disciplina personal puede marcar la diferencia entre un jugador prometedor y una figura que se desinfla por la presión y los excesos.

Hansi Flick, en particular, ha mostrado signos de agotamiento. Según reportes, el técnico alemán considera que el club está demasiado blando con algunos privilegios hacia Lamine, y teme que su autoridad se debilite si no se controla la situación.
El club está trabajando para reconducir una situación que quieren evitar que descarrile
El mensaje de la directiva es claro: Lamine debe responsabilizarse de su imagen y su compromiso. Laporta ha dado su aval: defiende su talento, pero también insiste en protegerlo ante los peligros de una fama prematura.

El futuro del joven jugador dependerá tanto de su talento como de su capacidad para gestionar sus hábitos personales. En el Barça saben que una estrella no solo se forma con goles y asistencias, sino también con madurez, enfoque y prioridades bien establecidas. Si Lamine interioriza ese mensaje, puede tener un camino brillante. Si no, el riesgo será real.