¡Alerta Barça!: Leo Messi pone en guardia a sus compañeros ¡Amenaza!

Los aficionados culés sienten presión

Basta ver un partido del FC Barcelona esta temporada para saber que ni van sobrados ni ganan con suficiencia. Y eso es porque el estilo de juego no ha sido efectivo en ningún momento de esta temporada: sin un ritmo de movimiento de pelota rápido y profundo, el Barça ha dejado ver sus costuras en defensa. De ahí que Ter Stegen y su equipo hayan encajado en lo que va de temporada justo el doble de tantos que su eterno rival, el Madrid (por los 28 del Barça, los blancos concedieron 14). Pero no solo es ese asunto el que ha puesto de relieve Leo Messi en el vestuario para mantener al grupo unido, sino que avisa sobre lo que se viene.

Y es que los blaugranas se ven las caras en su reino, el Camp Nou, ante el equipo revelación de LaLiga, el Getafe, que viene lanzado después de golear al Valencia (3-0) y que es tercero en la competición doméstica hispana, tres puntos por encima del Atlético de Madrid y a solo siete del Barça, al que podría dejar a cuatro si gana en el coliseo blaugrana. Ni que decir tiene que, en el caso de los culés, una derrota ante los azulones sería una debacle, no solo por ver a los madrileños más cerca, sino porque el Madrid, que está fallando poco o nada, ya les saca tres puntos (52 tienen los de Zidane, por los 49 de los de Setién) y podrían convertirse en 6. Con catorce jornadas por disputarse (tras las jornada 24), ya sería un hueco considerable.

Leo Messi

Por eso el choque de este sábado –a las 16.00, hora española- es para Messi y para el Barcelona una auténtica final. Más si cabe por las bajas con las que llega el cuadro de Setién. Y es que a las conocidas de larga duración de Luis Suárez y Ousmane Demeblé, se une la de Clement Lenglet -que vio doble amonestación en el duelo del Benito Villamarían- y las dudas por molestias de Samuel Umtiti y Gerard Piqué.

Los de José Bordalás, por su parte, aterrizarán en la Ciudad Condal en el mejor momento de la temporada tras acumular cuatro victorias consecutivas ante Leganés, Betis, Athletic Club de Bilbao y Valencia, y con casi toda la plantilla disponible a excepción del sancionado Damián Suárez (baja sensible en el costado derecho) y el lesionado Manojlovic. A Messi le da igual, su equipo, él y sus compañeros, han de dar un golpe sobre la mesa y empezar, ante un rival directo, a marcar la regularidad que necesitan y aún no han encontrado.