El Barça va con 50 kilos a por este sustituto de Suárez: ¡mucho riesgo!

La subasta se estrecha entre él y Carlos Vela

Crisis. Parece un guion repetido durante toda la temporada en Barcelona pero ahora se acentúa. La derrota del Barça en la Supercopa de España, muy digna por cierto (el Barcelona hizo un gran partido ante el Atlético de Madrid y ganaría nueve de cada diez choques jugando así), ha desatado tormentas intestinas que andaban en los últimos tiempos apaciguadas. Solo que ahora explotan con toda la furia posible. Una es la del entrenador, puesto en la picota por su directiva; la otra es la lesión del 9 de referencia, Luis Suárez. Este último revés, exige fichar a un coste mantenido a un jugador de garantías y nivel: muy difícil.

Las oficinas del Camp Nou fulgen de actividad y esta intensidad aún no da frutos. Por un lado, Josep Maria Bartomeu y Eric Abidal se han vuelto de tierras árabes sin entrenador sustituto de Ernesto Valverde, un movimiento que lejos de ser discreto se ha gritado a los cuatro vientos, desenmascarando el fallido movimiento por instaurar a Xavi Hernández, Ronald Koeman o Mauricio Pochettino en el puesto de Valverdehiriendo la sensibilidad de este y de la mayoría de la plantilla, que le apoya.

Pero por otro ha llegado la noticia bomba de que Luis Suárez, el mejor aliado de Leo Messi dentro y fuera del campo y el nueve de referencia, insustituible, se perderá lo que resta de temporada (4 meses de baja: a duras penas llagaría a un hipotético tramo final de la campaña) por una gravedad mayor de lo que se pensaba en su lesión de rodilla. Y eso exige un sustituto de garantías, o al menos de suficiencia. La subasta ha empezado y hay dos nombres sobre la mesa: la juventud de Victor Osimhen, del Lille, o la veteranía de Carlos Vela, de Los Ángeles FC.

Carlos Vela

En principio, y más pensando en un posible y costosísimo movimiento por Neymar en época estival, el fichaje del joven punta nigeriano es menos viable, ya que su valor, ahora mismo tasado en unos 35 millones, se podría ir a unos 80, lo que apretaría demasiado las clavijas a unas arcas blaugranas muy presionadas. De ahí que se vuelva a pensar en el mejicano, de retiro en Estados Unidos. Sin embargo el sudamericano tendría que aceptar la vía de ser culé solo hasta final de campaña, algo que no quiere. Y ahí está la dicotomía: gastar para el futuro o parchear el presente y arriesgarse a tener a otro jugador descontento en el banquillo la próxima campaña.

Victor Osimhen