¡Dura decisión! Zidane se pone duro ¡con estos pesos pesados!

No va a pasar ni media

El Real Madrid volvió a dar un paso al frente tras asomarse al precipicio –la eliminación de la Copa de Rey no solo puso fin a una racha de 21 partidos sin perder, sino que deja la posibilidad de triplete imposible para el cuadro blanco- en uno de esos campos, el Sadar, en los que se suele decir que no se ganan ligas pero sí se pierden. Pues bien, Zidane no piensa dejar ir el trofeo que más le gusta en estos lares y si para ello debe cargarse a vacas sagradas, lo hace. Ayer fueron Kroos y Marcelo (cada vez menos noticia) los señalados.

Y el equipo respondió, de la mano de un gran Isco Alarcón y un cada vez más enorme Luka Modric, que manejó el pulso del choque, dribló cuando debió hacerlo y puso el tempo cuando su equipo lo necesitó. De él además nacieron los goles y tuvo tiempo de ser lo más destacado en el repliegue. Partido de diez del croata que habla de su gran estado de forma… y el peor que pasa el alemán en lo que va de temporada.

Y esa es la clave del míster francés, que confía plenamente en el germano (ha sido uno de los jugadores que más han jugado) pero ahora el futbolista de Die Mannschaft no está bien, más bien pasa por un bache en su gran rendimiento habitual este año deportivo. Jugó mal en Copa en la eliminación ante la Real Sociedad y Zidane decidió cargárselo en Pamplona en una declaración de intenciones del preparador galo: quien se relaje o baje el nivel, al banquillo. Ni que decir tiene que Marcelo y James están sentenciados, máxime con un Fede Valverde que siempre cumple.

Marcelo

Y porque además Lucas Vázquez volvió a salir, volvió a cumplir y volvió a marcar. También lo hizo Jovic, que se reivindicó con un golazo, y Vinicius, que demostró estar a la altura de Madrid: toma responsabilidad y lo intenta siempre. Al final, los de Chamartín golearon en el Sadar, uno de esos campos que dan ligas, y lo hizo sin ciertas estrellas venidas a menos y algunos toques de atención de Zidane. Hay mensaje: nadie es insustituible, todos deben luchar por un puesto y la relajación del torneo copero no le ha hecho ninguna gracia.