“Estás fuera, lo siento”. Ernesto Valverde le aparta y Leo Messi calla

Se cae del once titular definitivamente después de ser indiscutible y quiere salir en invierno

La plantilla del Barcelona, si todos están enchufados y listos para jugar, es enorme. Un disparate en forma de conglomerado ilimitado de talento, más seguramente que ningún otro club de Europa, y todo ello sin Neymar, que habría sido la guinda del pastel. El Barça es una tarta preciosa, cargada de elementos apetitosos y con promesa de sabores inolvidables para el paladar futbolístico: su raudal ofensivo, sus medios estilistas, capaces de hilar pases en todas las posiciones…

Ahora, hay que hacer que todo ese cúmulo de ingredientes, todos sabrosos, surja un plato eficaz y competente, capaz de pasar las pruebas de los jueces más exclusivos. Y eso no siempre es fácil. Ernesto Valverde es el gran chef puesto a los mandos de esta monumental obra maestra pero debe elegir qué piezas son las más adecuadas para la composición. Él no puede posicionar a todas, por lo que ya ha hecho su selección, y en ella echamos de menos algunos nombres.

Ivan Rakitic es el que más destaca entre las ausencia. El croata, que era un factor estabilizador y a la vez diferencial en todos los últimos Barças campeones de Liga, ha pasado a un segundo o tercer lugar, saliendo de la rotación y contando incluso menos que Arturo Vidal, que podría quitarle el puesto a otro súper titular como Sergio Busquets. El jugador de la arlequinada sabe que Valverde le considera prescindible y está decaído, no encuentra su lugar en el Barça y quiere salir, si es posible en invierno.

Arturo Vidal

Rakitic, de 31 años, confía en firmar un último gran contrato en otra liga preponderante y le ha pedido al club que facilite su salida, y la Juventus de Turín está muy interesada. Pero el txingurri, que no le precisa como titular, sí le quiere como recambio de lujo. Y en esas están ambos, jugador y míster, en un tira y afloja que no beneficia al humor de un croata cada vez más disgustado y que se acerca al díscolo Dembelé y su amigo Antoine Griezmann como elementos discordantes de esta composición culé, mientras Leo Messi, que ve de cerca esta situación, prefiere no intervenir, algo que disguasta aún más a Rakitic. Ojo que puede haber lío interno.

Rakitic no ha hablado públicamente aún, pero amenaza con hacerlo, así como con endurecer el discurso dentro del vestuario. Valverde ya tiene otro mejunje amargo en su tarta.