¡Exclusiva! El secreto del vestuario sobre Messi que hunde a Griezmann

El francés no puede sacar su potencial ¡por esto!

Cuando el pasado sábado Wu Lei marcó en el minuto 88 al Barcelona e igualó el derbi barcelonés quitándole dos puntos al Barça de Ernesto Valverde, muchos aficionados y socios se acordaron de las oportunidades perdidas por sus delanteros estrella, Leo Messi, Luis Suárez y Antoine Griezmann. De ellos, fueron las creadas por el francés, por claras y manifiestas, las que más dolieron, principalmente porque eran tan cristalinas que podían haberse finalizado de otra manera.

En este sentido no se le está reprochando al galo que no hiciera bien su trabajo o fallara de cara a portería, sino que no es él mismo, no es por eso que le ficharon. No es el Griezmann del Atlético de Madrid, ni siquiera el de Les Blues o la Real Sociedad, y eso ¡se debe a Leo Messi y Luis Suárez! Sí, porque el punta tiene la oportunidad de acabar jugada y anotar, pero el legendario egoísmo del delantero, que en él ha sido acusado en otros tiempos y equipos, ahora se ha disuelto.

Y es porque a El Principito le llegó desde el vestuario la máxima de que, una vez llegado a línea de fondo, una vez pisado el área por las bandas (ya sea izquierda o derecha), en el Barcelona hay que hacer una máxima: levantar la cabeza y buscar a Messi. El argentino es quien tiene que finalizar. Para él es la gloria. Cualquier otra cosa, que se cumple con el resto de futbolistas de la plantilla culé salvo con Luis Suárez, una decisión diferente, conlleva una bronca del argentino. 

Barça

Le pasó a Zlatan Ibrahimovic, a David Villa, a Ousmane Dembelé, a Philippe Coutinho y ahora a Antoine Griezmann. El que no acepte el papel de gregario de lujo, de escudero del argentino, ahí tiene la puerta. Griezmann quiere agradar a Messi y que le acepte cuanto antes mejor, por lo que prefiere disminuir sus dígitos si con ello el americano está contento, le ve como un aliado y cuenta con él para todas las grandes metas azulgranas. El francés ha venido a triunfar a la Ciudad Condal y, hoy por hoy, eso solo se consigue con la aprobación de Leo. Volveremos a verlo en la Supercopa ante el Atlético de Madrid.