El mayor bluf del mercado veraniego vuelve a su ex equipo

Operación penosa para el club comprador. ¡Se gastaron la mitad del presupuesto en él para nada!

Hay fichajes que no salen bien. Y no hace falta mucho tiempo para darse cuenta que la cosa no mejorará. Por eso es mejor tomar cartas en el asunto y cerrarlo. Dar salida y desear lo mejor al otro. Es lo que planea el Espanyol con Fernando Calero. El central de Valladolid llegó este verano previo pago de 8 millones de euros. Una cifra realmente alta para un central que llevaba solo un año en la máxima categoría.

El jugador confiaba en que el saltó al que él consideraba un club más grande que el pucelano, le sirviera para poder seguir quemando etapas. Debutó en Segunda División hace dos años y quería probar en un club con exigencias mayores. Pero la apuesta le ha salido mal.

Varios fallos suyos al inicio del campeonato han costado goles. Demasiado blando y sobre todo, el tener el apoyo de la grada le han servido para ser considerado el mayor “bluf” en el pasado mercado estival. El jugador es consciente de no haber dado el máximo nivel. La llegada de Abelardo, que reclama centrales siempre fuertes y potentes no favorecen al pucelano.

De hecho, el Espanyol se gastó ayer 9 millones para pagar la cláusula de Leandro Cabrera. El uruguayo reforzará la defensa perica y Calero, ahora mismo sobra. El Espanyol, que sabe que el Getafe puede llevarse a Salisu, precisamente del Pucela, ha llamado al club que dirige Sergio González para plantearle una devolución.

El Pucela lo está estudiando. Sería una cesión con una opción de compra inferior a lo pagado por el Espanyol. Se habla de unos 2 millones de euros. El mayor problema reside en la ficha que el jugador tiene, 4 veces superior a lo que cobrara cuando era jugador del José Zorrilla. Debe bajarse las pretensiones y firmar por un sueldo, que por otra parte, era el que le ofrecía el Pucela en su oferta de renovación.

Todos salen ganando. El jugador volvería a un entorno donde se le entendió y dejó crecer, el Espanyol se quita un activo con el que no cuenta y recupera parte de la inversión, y el Pucela hace un negocio perfecto. Solo falta ver como se tomará esto la afición blanquivioleta. No acabó muy bien con el central. Pero con sudor, trabajo y una permanencia todo se arregla. Veremos…