Messi echó una bronca inesperada (y Ter Stegen la apoyó)

Discusión acalorada

El Slavia de Praga dejó más dudas que certezas entre los futbolistas del Barça. Marc-André ter Stegen abrió la caja de los truenos tras acabar el partido avisando de que tenía que hablar con los jugadores que habían participado en el encuentro de manera interna. Y es que el Barça se salvó, pero hubo tres héroes en defensa durante mucho tiempo: Gerard Piqué, Clement Lenglet y el propio Ter Stegen. Y es que los checos tuvieron más presencia en el área que los catalanes.

Leo Messi, que fue el líder en ataque, no tuvo su mejor noche pese a marcar nada más comenzar el partido. El crack argentino acabó desquiciado con varios compañeros de equipo, uno de ellos fue Ousmane Dembelé, quien desaprovechó varias ocasiones claras que le sirvió la estrella azulgrana. El propio Ernesto Valverde intentó justificar a Dembelé en rueda de prensa:  "No ha tenido mucha fortuna en el último tercio. Lo que esperamos de él es que nos resuelva situaciones problemáticas como las que ha tenido hoy". Messi acabó arrancándose el brazalete de capitán en una de esas acciones. 

Sin embargo, no fue el jugador que se llevó la bronca de Leo Messi, ese fue Arthur Melo, quien le dio la asistencia del primer gol y jugó los 90 minutos, por lo que no fue señalado por Ernesto Valverde, pero el crack argentino vio cosas que no le gustaron nada en el futbolista brasileño.

Y es que en el inicio de la segunda mitad tuvo varias pérdidas en el centro del campo que después siguió con un trote cochinero pese a ser cerca del área dejando vendidos a los defensas centrales del equipo azulgrana. Esa parsimonia de Arthur Melo no la entendió ni Messi ni Ter Stegen, quienes hablaron con el centrocampista a la finalización del encuentro ante el Slavia.