El PSG alucina: traiciona a Messi y Bartomeu “Quiero irme a Francia”

La estrella del Barça dice esto y pone dinamita a su situación en el club catalán

El Barcelona mantiene el pulso en lo alto de la tabla a un Real Madrid al alza (eso sí, con una reválida mañana de altura en el Santiago Bernabéu ante el PSG de los Neymar, Kylian Mbappé y Ángel Di María) y lo hace con unos números, de nuevo, de campeón. Los catalanes llevan cuatro partidos sin perder, en los que ha cosechado tres victorias y han marcado ocho tantos por solo dos recibidos (a los triunfos ante Celta, Cartagena y Leganés, se une el empate a cero con el Slavia de Praga en el Camp Nou), sin embargo hay una cadencia en el ritmo del equipo que no invita al optimismo.

Al Barça le falta más fútbol asociativo, más intensidad y sobre todo más viveza a la hora de mover la pelota. Ese equipo blaugrana capaz de hacer cambiar la pelota de un costado al otro con rapidez, creando espacios entre líneas o superioridad por banda, ya no existe. De hecho el partido ante el conjunto madrileño lo sacaron adelante a través del balón parado, con dos pillerías, una de Suárez y otra de Arturo Vidal.

Está claro que el equipo tiene margen, pero hay demasiados puntos negros como para que los blaugranas, pese al liderato, puedan presumir. El primero, el juego; deficitario, lento y previsible. El segundo, Antoine Griezmann, absolutamente desconectado y fuera de lugar en el esquema de Ernesto Valverde: el francés es un espejismo de lo que fue. Y por último el centro del campo, cada vez menos creativo (curiosamente, hecho constatado con la ausencia cada vez mayor de Ivan Rakitic, que saldrá en enero). Solo Messi, al bajar a recibir, ofrece un cambio de ritmo, un pase a la espalda, una variable al juego plano.

Antoine Griezmann

Y ahora, encima, una de las estrellas del equipo, que perdió peso tras una lesión pero que ante el colista, en Madrid, jugó un partido muy serio y durante los 90 minutos, es decir, Samuel Umtiti, dice que le gustaría volver a Francia. El central ha asegurado que “volver a Lyon es una posibilidad, como jugador o como entrenador", dijo a Team Orange Football, aunque por ahora tiene la mente puesta en el Barça. En verano, ya se verá. El defensa de 26 años jugó en el Olympique de Lyon, rival del PSG y uno de los grandes de Francia, desde 2011 hasta 2016, con un total de 131 partidos. Un equipo, el del este francés, al que él considera su casa.