¡Top-Secret! Bartomeu obra en la sombra para echar del Barça a su estrella

Aprovecha su situación actual para forzar su salida y liberar su sueldo

Josep Maria Bartomeu, presidente del FC Barcelona, sabe que en las grandes crisis de los equipos gigantes siempre hay unos tiempos, y en estos después de poner la cabeza del entrenador en la picota, normalmente la que se pide es la del presidente, con algún jugador recibiendo pitos mediante. De ahí que quiera aplacar los ánimos de antemano sobre su figura, ahora que hay un parón de una semana hasta el siguiente partido de liga, lanzándose a colocar estratégica y económicamente en la senda correcta al Barça para la contratación de Neymar, eso sí, mediante una traición a una de las estrellas del equipo.

Neymar

La caída en desgracia de Luis Suárez, que permanecerá en el dique seco durante cerca de 4 meses y le hace ser más que discutible ya para lo que resta de temporada, no hace sino ahondar en la idea del máximo mandatario de que hay que renovar la plantilla, incluidas sus estrellas. El uruguayo, que tiene 32 años, cumplirá 33 la temporada próxima y para entonces arrastrará una lesión grave de rodilla a sus espaldas, por lo que su rendimiento es una incógnita para la 2020/21, que es precisamente cuando acaba contrato el sudamericano.

Por eso Bartomeu, que tampoco tiene una relación excepcional con el charrúa y Leo Messi, quiere aprovechar esta operación del 9 para liberar su espacio del rango salarial y hacer hueco al del 10 de la canarinha. Con esto lograría cuadrar cuentas y dejar algo más calmado a Messi de cara a quitarle de enfrente a uno de los pesos pesados del vestuario y su mejor amigo y aliado. No es un movimiento fácil pero es la oportunidad de hacerlo.

Luis Suárez

Nada saben de ello ni el astro argentino ni el 9 referencial del Barça, pero es un movimiento que en Can Barça se está perfilando: si consiguen un comprador, el uruguayo saldrá. Así, el club azulgrana gana ese espacio para Ney y reciben dinero por un jugador que puede irse gratis en el verano de 2021. Eso sí, hay un riesgo: ¿cómo se lo tomaría Messi, sabiendo que puede irse cuando quiera?