Tras Kylian Mbappé y Rudiger, el Real Madrid vuelve a mirar al Chelsea

A la espera de que sigan llegando fichajes este verano, Florentino Pérez ya piensa en el mercado de 2023

El Real Madrid ha conquistado el título de liga prácticamente sin oposición, todo ello a pesar de tener un déficit en los laterales, tal y como analizamos en Don Balón hace algunas semanas. 

Marcelo abandonará el club este verano, pero se marchará siendo el jugador con más títulos como madridista (24), por delante de Gento (23), Sergio Ramos y Sanchís (22). Con el fichaje de Rudiger, Alaba puede jugar de lateral izquierdo, demarcación que quedaría cubierta con el austriaco y Mendy. 

Con un carril zurdo de garantías, el presidente de la ‘casa blanca’ ya tiene un plan para hacer lo mismo en el lateral derecho. Dani Carvajal, con contrato hasta 2025, y Lucas Vázquez, con contrato hasta 2024, son las opciones actuales de los blancos, además del regreso de su cesión de Álvaro Odriozola, algo que no convence a Florentino y que quiere cambiar a medio plazo. 

Sin duda este verano el fichaje estrella es el de Kylian Mbappé, al que hay que sumar al mencionado Rudiger y algún otro que pueda llegar. Mientras tanto, Florentino Pérez ya piensa en el verano de 2023. Ese será el año de dejar ir a Lucas Vázquez, pudiendo aún sacar algo de dinero por el gallego, no sin antes marcarse un objetivo que cubra su hueco en la plantilla y que pelee el puesto a un Carvajal que por entonces tendrá 31 años. Este objetivo no es otro que el lateral del Chelsea Reece James.

El inglés se ha ido convirtiendo en uno de los jugadores clave del Chelsea de Tuchel, disputando 33 partidos esta temporada, en los que ha marcado seis goles y ha dado siete asistencias. Pocos encuentros para la importancia que tiene en el equipo, pero es que James se ha perdido hasta 11 partidos por una lesión en el muslo a mitad de temporada. 

La exhibición del Chelsea en el Santiago Bernabéu durante los cuartos de final de la Champions League situó a Reece James en la órbita de Florentino. La prensa inglesa asegura que la operación es complicada, ya que el lateral tiene contrato con el Chelsea hasta 2025, siendo eso sí uno de los que menos cobra de la plantilla. Una operación que en la ‘casa blanca’ empieza a cocinarse a fuego lento, porque si alguien puede llevarla a cabo ese es Florentino Pérez y el Real Madrid.