Thomas Tuchel y Kylian Mbappé tienen esta tremenda discusión ¡Hay amenaza!

Ojo a la discusión

Cuando le preguntaron al ex jugador de Real Madrid, Getafe y Sevilla -hoy estrella del PSG- Pablo Sarabia sobre qué opinaba de la delantera de su equipo, el madrileño fue tajante y muy conciso: tenemos la mejor delantera del mundo, aseguró. Y con 56 goles anotados entre Ligue 1 y Champions League, como lleva el cuadro parisino, y con un listado de talento infinito sobre el papel, nadie podrá llevarle la contraria al internacional español.

Y de todo el cartel espectacular que atesora el conjunto de la capital de Francia, dos figuras resaltan por encima del resto: Kylian Mbappé y Neymar Junior. Y ninguno de los dos (seguramente ambos son de lo mejor que existe en el planeta en su puesto y de puro talento quilate a quilate) está hoy en día exento de polémica en la dinámica diaria del Parque de los Príncipes.

Las de Neymar van desde sus numerosas lesiones acompañadas de su intensa vida social -colgada en las redes sociales de forma sistemática-, a su intento por fichar por el FC Barcelona el pasado verano, algo que no le perdona la hinchada gala. Por su parte, las del joven pero excepcional delantero francés pasan por el Real Madrid, Zinedine Zidane y su supuesto malestar con el PSG.

Thomas Tuchel

De todo esto último no para de hablarse en París, máxime tras las sustituciones llevadas a cabo por su entrenador, Thomas Tuchel, en sendos partidos del PSG y el correspondiente malestar del jugador, muy críptico. El míster alemán, además, le ha llamado al orden en público, en rueda de prensa. Mucha tela por cortar.

Y eso habría molestado tanto al jugador más valioso del mundo que se lo recriminó al preparador en vestuarios el pasado fin de semana, afirmando que su intención es irse al cuadro madridista. Sin embargo, la aparente discusión no hizo que Tuchel se amedrentara y le espetó a Mbappé que aunque quiera irse el jeque no se lo va a permitir, como a su compañero Neymar. Mbappé, muy molesto, se fue cabizbajo y pensativo.

Al parecer, no es que acepte la derrota, es que ve la realidad. Eso sí, no olvida y cuando llegue el momento de firmar la renovación se encargará de recordar cada uno de estos momentos.