Mino Raiola se la juega al Manchester United: La bomba de Paul Pogba

Ed Woodward quiere renovar al francés y el agente prepara una traición

El Manchester United, antaño dominador de la Premiere League y uno de los aspirantes al título de la Champions League año tras año, ha caído en una desastrosa dinámica que si bien le mantiene como equipo pujante de la liga británica no le sitúa en ninguna quiniela. Su endeble corazón parece quebrarse cuando se le somete a los rigores de la regularidad. Ahí sus vecinos citizens y los reds parecen gigantes sobre unos red devils venidos a menos.

Por eso han pujado con fuerza por mantener a varias de sus estrellas, sobre todo a su principal figura y atractivo de cara al mercado: Paul Pogba. El francés no está funcionando en el United, no al menos al nivel que se le presupone a un súper crack que tiene un precio en el mercado cercano a los 180 millones de euros. En esas cifras, el francés debería ser absolutamente determinante en cada partido, y no lo es.

Su infelicidad es total en Inglaterra. Llegó con mucho ánimo pero el desencuentro con José Mourinho quebró ese énfasis inicial que se ha ido diluyendo al situarse en una parcela del campo donde es más ineficaz, rinde menos, y en un equipo ya con halo perdedor donde encima falta el aliciente de disputar la Liga de Campeones.

Paul Pogba

Pogba quiere irse, pero no es fácil. Su valor es muy alto, como su ficha. Por su parte, Ed Woodward, máximo dirigente de los diablos rojos, quiere que se quede y lidere el resurgir de los de Old Trafford, y para ello va a ofrecerle la renovación con un sueldo al alza. Y es ahí donde entra el agente del jugador, el polémico Mino Raiola, que va a aceptar esa subida de sueldo, que además le reporta beneficios a él, pero exigiendo una clausura liberatoria (más asequible para un club comprador que los 180-200 millones que pide el United a todo equipo que pregunta por Pogboom) si el jugador expresa sus deseo de salir.

Mino raiola con Balotelli

Ambas posturas están encontradas y a la vez enfrentadas porque mientras unos piensan en configurar el equipo británico en torno a la figura del francés, los otros tratan de buscar la mejor solución para poder coger las maletas en la próxima venta estival.