La Premier League se la juega al Barça y a Cristiano y se lo lleva en enero

Era la gran apuesta de Josep Maria Bartomeu

El Barcelona se ha despertado este lunes con una noticia que va a convulsionar las oficinas del Camp Nou. Los catalanes, que no solo están inmersos en lograr los objetivos de la presente temporada sino que mantienen sus esperanzas de conseguir una preponderancia en los mercados que les permita obtener a los jugadores más importantes del mundo de cara a configurar una plantilla dominadora allá cuando Messi se vaya, van a perder a una de las piezas que tenían en mente para el futuro.

Y esa amenaza, que era esperada desde Can Barça, ha llegado demasiado pronto y les ha pillado con la guarda baja. Principalmente porque es una de las grandes esperanzas del fútbol continentales, es internacional y está haciendo una fantástica temporada con su equipo, luego es un futbolista interesante para todos los grandes europeos. El problema para los azulgranas es que el interés llegado desde Inglaterra demasiado pronto: este mismo invierno.

Dentro de la agenda del Barça siempre hay un central entre los nuevos y favoritos fichajes del club, y en este sentido desde la ciudad condal nunca ha ocultado la predilección por Matthijs de Ligt, Virgil van Dijk, Aymeric Laporte o José María Giménez, algunos de los mejores del mundo en su puesto, sin embargo, tras la explosión de Pau Torres, del Villarreal, todos los focos culés se  habían dirigido hacia él.

Matthijs de Ligt

Y por eso, porque le interesa al Barça, al Madrid, la Juventus de Turín de Cristiano Ronaldo y a tantos otros grandes del continente, Unai Emery ha fijado su mirada en él y pretende llevárselo este mismo mercado invernal en una operación relámpago que dinamice su defensa y rompa las líneas de sus enemigos deportivos. Y para ello quiere pagar su clasurura de liberación, £ 43 millones, como inversión de futuro: con la dinámica del mercado actual, Pau Torres, en esta progresión, llegará fácilmente a un valor de 80 o 100 millones de euros.