¡Traición a Florentino Pérez!: el Real Madrid hundido

Pacto secreto que destroza las esperanzas blancas

Creer en la buena fe en cuestiones monetarias y estratégicas es tan ingenuo como pensar que el pacto de caballeros va a prevalecer en una guerra. Y el mercado veraniego entre los grandes de Europa es eso, una batalla por fortalecerse y debilitar al contrario. En este sentido, cierto es que el Manchester United no va a jugar contra el Real Madrid en competición oficial esta temporada, ya que los diablos rojos no se clasificaron para la presente edición de la Champions League, pero sí compiten a nivel económico y, por supuesto, en la confección de plantillas.

Eso lo saben en Inglaterra y lo sabe Florentino Pérez. Sin embargo, el dirigente blanco no esperaba que se repitiese la jugada que le hicieron los red devils a los merengues cuando bloquearon el traspaso hecho y acordado por David de Gea a última hora, sembrando el ridículo y el estupor en Concha Espina, que tuvieron que suplicar el perdón de Keylor Navas, al que, por cierto, se ha vuelto a poner en la picota.

Zidane, en un partido de Liga 

Pero la historia está ahí para mirarla y aprender de los errores. A falta de siete días para el cierre de mercado inglés, al Madrid no le salen las cuentas por Paul Pogba, su gran anhelo. Máximo cuando el club inglés y la Juventus de Turín están a punto de cerrar el intercambio más beneficioso para ambas partes: Romelu Lukaku, a disgusto en Old Trafford, por Paulo Dybala, deseoso de liderar a un gran club lejos de Italia y siendo el 10 creativo que buscan en Manchester para su proyecto.

Chirrían en las oficinas del coliseo blanco los movimientos del Manchester que, por el momento se niega a vender al francés: se está reforzando como para contar con Pogboom. Además hay una complicación añadida, Mino Raiola ha desestimado la opción de la rebeldía en el francés...

...y esto en el Real Madrid huele a pasado no tan remoto, lo que plantearía un complicado futuro para los blancos, sin Pogba ni resultados, el barco está a la deriva. Y el tiempo corre que vuela por las urgencias deportivas del equipo de Zidane.