Cristiano se queda más solo en la Juventus. Momento duro para el portugués

El último movimiento de la Juve deja a Cristiano muy tocado

Cuando Cristiano fichó por la Juventus, lo hizo por dos motivos: uno, por sentirse herido con su ex equipo, el Real Madrid, por cómo afrontó los problemas que el astro portugués tenía con la Hacienda española. Él se sintió solo y poco arropado por un club al que le había dado todo. Al menos así lo percibió él. El segundo motivo era la motivación que tenía CR7 por jugar en otra de las grandes ligas antes de retirarse y conseguir lograr la Champions con otro club, siendo el líder absoluto y logrando llevar a la Juventus al escalón más alto, ese en el que él ya estaba y que la Juve soñaba con alcanzar desde hacía décadas. 

Mario Mandzukic

Sin embargo, su sueño se empezó a desvanecer poco a poco la temporada pasada cuando el jugador vio que un Ajax de chavales les eliminaba de su torneo favorito, aquel donde ha lucido más que nadie en el último lustro, especialmente en sus rondas finales. El jugador sabe que su tiempo se agota y que el físico no aguantará eternamente. El próximo año 2020 cumplirá 35 años y cada año que no logra la orejona es una bala menos.

Por si todo esto fuese poco, el entrenador juventino, Sarri, no está teniendo una temporada plácida y ni sus resultados están siendo los deseados hasta ahora (perdió la Supercopa italiana contra la Lazio) ni sus decisiones están siendo entendidas por aficionados, prensa e incluso jugadores. La última de estas decisiones fue prescindir del delantero Mario Mandzukic, quien no ha jugado un solo minuto esta temporada y acaba de firmar por el Al Duhail qatarí para poder jugar más minutos y hacer caja antes de su retirada.

Esto supone dejar el ataque bianconero con menos recursos puesto que Mandzukic podía aportar al equipo cosas que no puede hacer ninguno de los otros atacantes del equipo. El panzer croata es un rematador en el área de los que hacen daño y va muy bien por arriba. Ahora la Juventus se encomienda Cristiano, Dybala y Pipita Higuaín y el portugués sabe que eso significa menos gol, más debilidad. No está nada contento con la decisión del club y ha preferido morderse la lengua cuando ha sido preguntado por la decisión.