Bomba de un galáctico de Florentino Pérez ¡No aguanta la presión y se va!

Tratan de convencerle pero la grada del Bernabéu le señala y Zidane también

Cuando decíamos que el resultado desastroso de París, 3-0, iba a traer cola es porque está levantando mares de polvo alrededor de la plantilla del Madrid, la cohesión del vestuario y la implicación de ciertos jugadores. Los hay, incluso, que en septiembre se quieren bajar del carro. Y es que la presión que soporta un jugador del Real Madrid (o del Barça) por la exigencia que conlleva vestir su camiseta, es enorme, brutal, y supera los límites de tolerancia de muchos.

Los palos y las críticas tras la goleada del Parque de los Príncipes, como es lógico, han pillado por sorpresa a ciertas piezas de la plantilla que veían en el Real Madrid un paraíso donde crecer y vanagloriarse de los títulos cosechados por el club más grande del siglo pasado. Pero no conocía que para alcanzar la grandeza hay que sudar ríos de sangre; desde la máxima exigencia es desde donde se ha forjado la leyenda blanca. Y ahora está en entredicho.

Ángel Di María

Equipos históricos como el AC Milan o el Manchester United llevan las caídas con cierta normalidad, como parte de los altibajos de la competición. Esa mentalidad no existe en el Real Madrid. Ya lo dijo Eden Hazard al asegurar que la derrota no era un drama en Inglaterra, pero sí lo es en España. Y es así. Y eso conlleva mucha presión que ha de salir en el terreno de juego. Algunos la soportan y otros se derrumban. La tiene el propio belga -sobre el que ha cargado el anterior entrenador en el Olympique de Marsella Rolland Courbis llamándole "vagón de cola"- y la tienen los nuevos, entre los que se encuentra un Thibaut Courtois sobre el que han recaído parte de las críticas provenientes de la capital de Francia.

Porque el portero, además, no ha terminado de cuajar y porque ha echado a un protegido de la parroquia blanca: Keylor Navas. Y el Bernabéu, si no rindes, te tritura. El mismo Courtois le ha dicho a su círculo interno que no está bien, que no lleva bien las críticas y que su rendimiento se ve afectado. Esto lo ha hablado con Hazard, que le anima. Ambos viven momentos complejos y muchos ojos están puestos en ellos.

En ese sentido, el Sánchez Pizjuán va a ser básico en su fututo: el Madrid no da terceras oportunidades.