Estalla contra Bartomeu y Leo Messi le apoya ¡Polvorín!

El jugador toma fuerza y raja

Ayer el FC Barcelona volvió a ganar -2-1, al Levante- y eso es una buena noticia para los seguidores culés y Quique Setién, que necesitan tranquilidad para tratar de estabilizar al vestuario. Sin embargo con la calidad que tiene la plantilla será más fácil conseguir lo primero que lo segundo, ya que el técnico cántabro ha heredado desencuentros entre los jugadores, algunos de ellos pesos pesados, y la directiva, los cuales parecen irreconciliables. Al enfado de las estrellas por el fichaje fallido de Neymar, se une la situación de algunos futbolistas que han pasado de ser protagonistas a ser defenestrados, a su juicio personal, sin explicación alguna.

Y eso a Ivan Rakitic es lo que más le duele, y por eso ayer se descargó a gusto en cuanto sintió la primera pregunta de la prensa (razón de más para permitir que los profesionales de la información puedan acceder con más asiduidad a los jugadores, esquivando el hermetismo de los clubes, y así permitirnos tener una idea más real de la situación de los vestuarios), resaltando su malestar y su desacuerdo.

Rakitic

Y a buen seguro que el mensaje le ha llegado nítido a Josep Maria Bartomeu, Eric Abidal (director deportivo del F. C. Barcelona) y Guillermo Amor (director de relaciones institucionales y deportivas del FC Barcelona), los cuales empiezan a pensar que haber vendido al croata hubiera sido un acierto. Y es que Rakitic sabe que vive sus últimos meses en la Ciudad Condal, ha sufrido su pérdida de estatus en favor de nuevas incorporaciones y se le ha intentado colocar en terceros equipos sin su consentimiento. Y eso el de la selección arlequinada no lo perdona.

Tras el partido ante el Levante lo dejó claro y también dijo que no era el momento para hablar de ello. Esto último, no obstante, lo ponemos en cuarentena, porque si bien Rakitic se mordió algo la lengua, sí soltó aquello que quería argumentar. Y los dardos, uno más al presidente, vuelven a incrementar la grieta entre la plantilla y el máximo mandatario, que tiene en contra a los que apoyaban a Valverde –Messi, Piqué, Suárez…- y ahora a uno que estaban enfrentado a las decisiones del míster vasco. Subyace un polvorín y solo puede haber un remedio, Setién y títulos. El tiempo se agota.