Un gigante mundial suelta la bomba: ¡me gustaría jugar junto a Leo Messi!

Sus palabras caen como una losa sobre el resto de equipo: ¡el Barça se relame!

Si bien es cierto que el enorme negocio que supone el mundo del fútbol hace de este deporte un foco de atención prioritario para las grandes marcas y su capitalización -desde la esquina más remota de un córner, pasado por el nombre de un estadio o focalizando en el logo en una camiseta-, lo cual es un hecho innegable y que nos lleva a circunstancias extremas como la de la nueva sede de la Supercopa de España, también lo es que el romanticismo, que se extingue a todos los niveles en el mundo ante el empuje del pragmatismo, aún tiene cabida en el deporte del balompié.

Y en otras modalidades deportivas. Con todo, el nombre en la espalda, el número, las botas y las fotografías y grandes titulares, pese a ser un deporte colectivo, resaltan de cada equipo en en los de siempre. De ellos, Leo Messi sigue encabezando, por derecho propio, todos los halagos del fútbol mundial, ya vengan estos de sus más fieros defensores o de sus más aguerridos enemigos futbolísticos. Esa una obviedad que el argentino tiene un nivel de excelencia enorme de cara al gol (también en otra facetas), incluso por encima de otros goleadores de talla mundial como Cristiano Ronaldo, Robert Lewandowski, Harry Kane, Karim Benzema o Mo Salah.

Leo Messi

Quizá sea, y esta afirmación a la ligera sí es una injusticia, el mayor talento futbolístico de la historia. Porque este último axioma no sería cierto o al menos ecuánime, y lo más sensato sería decir que esto es cierto junto a otros grandes, de épocas diferentes (donde los campos de fútbol no eran moquetas ni las patadas eran tan suaves), como Diego Armando Maradona, Johann Cruyff, Alfredo Di Stefano o Pelé.

Ahora bien, tal es la trascendencia de Messi que incluso este último se decanta por el argentino como el futbolista con el que le habría gustado jugar de cuantos campan hoy en los terrenos de fútbol mundiales. O Rei, para muchos el mejor de todos los tiempos, asegura que su nivel, el del 10 del Barça, está por encima, hoy por hoy, del de CR7 o Neymar Junior, su compatriota.