Vaya palo para Valverde ¡Está a disgusto y le quieren Tuchel y Guardiola!

El Barça no se lo cree y lucha para juntar posturas

Cuesta creer el último lío (entre otros) que ha salpicado al Barça y a su entrenador, Ernesto Valverde. La exigencia del Barcelona es máxima porque en la era Messi el club catalán ha dominado allá por donde ha plantado sus pasos (salvo en la Liga de Campeones) y al acostumbrar al aficionado a la victoria continua después no hay vuelta atrás. Tras tocar la excelencia, no hay punto de retorno. Y eso está pasando factura al bloque azulgrana construido por el txingurri.

Al míster vasco le vienen de todas las formas y maneras. La primera, y consecuencia de todas las demás, es que el juego de su equipo no convence. Los blaugranas no dominan, como hicieran antaño, e incluso son sometidos por fases, como hizo el Inter de Milan en el primera parte en el Camp Nou, o en casi todo el partido, como ocurrió con el Real Madrid en el Clásico del miércoles.

Barça-Madrid

Tiene lío con Griezmann, que no termina de encajar en el esquema; con Dembelé, que no arranca; lo ha tenido con Ivan Rakiticahora lo tiene con Arturo Vidal; también ocurre lo mismo con Arthur… y ahora con Frenkie de Jong, ya que ha salido a la luz que el preparador blaugrana no quería su fichaje, información que sale justo cuando si hay algo que se pueda llevar a la boca el hincha culé últimamente es precisamente el centrocampista holandés.

Y no solo no lo quería, sino que el neerlandés hoy en día no juega donde es más productivo, de puro organizador y arquitecto del juego desde la línea defensiva. Al futbolista no le gusta, pero calla. El problema es que así es menos eficiente, y eso puede afectarle. Y hay una consecuencia peor: también hay dos grandes del fútbol que ya le quisieron en verano y siguen tras su pista, Thomas Tuchel y Pep Guardiola. Si el matrimonio entrara en divorcio, sin duda la opción de París y Manchester es atractiva.