Zidane sorprende: James Rodríguez ha sido el mejor. Lucas Vázquez, fuera

El otro gran señalado da la razón al míster sobre Florentino Pérez: “Te lo dije”

La sufrida victoria del Real Madrid ante el Levante, 3-2, deja tantas lecturas como dudas, aunque a la vez muchas certezas. En el Madrid, el culmen del fútbol de élite, deben jugar los mejores futbolistas del mundo, y James Rodríguez, a buen nivel, lo es. El colombiano dejó garra y sacrificio sobre el terreno de juego durante los 90 minutos que disputó, cada vez consigue virar más hacia lo positivo la idea inicial de Zinedine Zidane sobre él. No podría ser diferente: fue el gran recurso ofensivo madridista durante el partido.

Otra de las certezas es que posiblemente el jugador más insustituible del equipo, por equilibrio, es Carlos Casemiro, de ahí que el entrenador galo mire a Londres en busca de soluciones inmediatas en el pivote defensivo: Kroos y Modric no lo son, y Fede Valverde no tiene entidad para sostener al equipo.

Pero hay una cosa que desesperó sobre manera a Zizou y es el juego de Vinicius Junior, que fue un cúmulo de imperfecciones pese a que corrió como el que más. Sin conceptos adquiridos, acelerado, fallón y sin gol, una faceta que ya parece crónica en él, por primera vez incluso el presidente empieza a dudar del que fuera la joven perla brasileña blanca.

Con todo, hay un señalado más por el míster y por la grada del Santiago Bernabéu, que le pitó en la recta final. Porque a Vinicius, por lo menos, le protege su edad (sobre la que pueden recaer sus fallos y por eso tienen que esperarle) pero lo de Lucas Vázquez es más grave. Es una nota desafinada en la sinfonía. Voluntarioso, sí, y luchador, por supuesto, sin embargo carece ahora mismo del nivel para jugar en este equipo. Perdió balones de todas las maneras y uno de ellos costó un gol, no ofrece alternativas en el desborde que sean decisivas y es el claro candidato a perder peso en el equipo cuando Zizou recupere a Isco y Gareth Bale. Y con razón.

Lucas Vázquez, en el partido ante el Levante

Tras una primera parte fantástica y una segunda plana, el Madrid viaja a París con estas ideas claras en la mente de Zidane. Eso sí, su equipo volvió a ganar, que, dado de donde se viene, no es baladí.