Última hora de los fichajes ¡Benzema y Modric entran en la operación!

Desvelado el secreto mejor guardado del presidente

Con las obras del Santiago Bernabéu a toda máquina, Florentino Pérez toma el mando desde este mismo mes de octubre de las operaciones del próximo verano, donde el máximo dirigente blanco espera, si es necesario, gastar cerca de ¡400 millones de euros! No va a reparar en gastos para la confección del Madrid del futuro: si él está al frente de la nave blanca debe haber excelencia en el césped y títulos en las vitrinas. Así de simple.

Está a disgusto con la pobre imagen de su equipo esta temporada y eso le genera ansiedad. No puede estar quieto y ya empieza a hilar nombres para la próxima campaña. Y hay uno que lo condiciona todo: Kylian Mbappé. El presidente del Real Madrid lo quiere y, pese a que trataba de esperar hasta el próximo mercado veraniego de 2021 para acercarse a París a buscarlo, finalmente va a intentarlo esta siguiente ventana veraniega… si las cosas siguen su curso, que no es halagüeño.

No es que no tenga confianza en Zidane o la actual plantilla, simplemente quiere renovarla más y echar a varias piezas que ya no pueden aportar lo suficiente o que es mejor colocar en el mercado antes de que pierdan su valor. En este sentido aterrizará en la capital francesa con dinero y varios nombres atractivos bajo el brazo. Veteranos, sí, pero jugadorazos al fin y al cabo.

Al Khelaifi y Florentino Pérez

Luka Modric y Kerim Benzema serán piezas de trueque en la operación Kylian Mbappé si el cuadro de Nasser Al Khelaifi así lo desea. Incluso tiene previsto introducir la variable Vinicius Junior en la ecuación. Cualquier esfuerzo es poco. El PSG este año está viviendo del talento del galo, del buen momento de Ángel Di María y de un Mauro Icardi que regresará al Inter de Milán la próxima campaña, por eso Florentino cuenta con que puedan interesar estos tres nombres a los parisinos y que ello acerque a Mbappé.

Eso sí, en la operación es clave la idea del jugador. El Madrid forzará la máquina si tiene el convencimiento de que el malestar de Mbappé con Tuchel es real o de que el jugador, sin más, quiere vestirse de blanco. De lo contrario esperará a 2021.