Florentino Pérez tiene un plan “Vienen 2 cracks y Vinicius e Isco, fuera”

El brasileño ha perdido peso y Zidane ya no cuenta con él, al igual que con el malagueño. El año próximo no tienen sitio

Todas aquellas piezas que teniendo algo de mercado no estén encontrando en la actualidad su puesto en el Real Madrid, y todo ello pese a las ausencias y las lesiones, tienen las horas contadas en la casa blanca. Florentino Pérez pretende hacer dos incorporaciones de altura el próximo verano. Ese es su plan, menos fichajes que esta campaña pero más contundentes.

Uno será un centrocampista defensivo que pueda suplir a Casemiro o formar un doble pivote con él pero con capacidad de toque y asociación, que debe salir de la dupla Fabián Ruiz y Julian Weigl, del Dortmund. El presidente blanco los ha elegido como dos de los mejores y más jóvenes jugadores en su puesto. Después llegará la bomba veraniega.

Fabián Ruiz

Esta vez sí, el Madrid fichará a un galáctico que, posiblemente, sea Harry Kane. El inglés aúna sobre sí todo aquello que necesita el club de Concha Espina, y la entidad de la Castellana tiene aquello que ansía el jugador: unos buscan gol y el futbolista títulos. Ambos se gustan entre sí y el matrimonio está al caer.

Cierto es que jugadores como Isco Alarcón o James Rodríguez deberán salir cuando lleguen estos dos jugadores, pero también lo hará otro joven y talentoso jugador. Todos ellos deben servir a la causa. James será la cara que ofrezca Florentino Pérez al Nápoles para abaratar el traspaso del internacional español; mientras que Isco y Vinicius serán las tentaciones expuestas por el Real Madrid al Tottenham por el ariete spur, aunque con diferente suerte.

Harry Kane

Según el plan maestro del presidente madridista, el de Arroyo de La Miel será traspasado al cuadro londinense, mientras que el brasileño, que ha perdido su posición de privilegio en favor de Rodrygo Goes (al que el club ve mucho más jugador), se irá en calidad de cedido por dos temporadas con opción a rescindir el préstamo en el primer año y sin opción a compra por parte de los ingleses. Ambas operaciones deberían rebajar en más de 100 millones el montante final, que también rondará los 300 kilos.