Polvorín en el campeón de Europa: ¡y Jürgen Klopp defiende solo a uno!

Las dos estrellas del equipo se enzarzan y saltan chispas: ¡Por esto!

En todas las casas crecen malas hierbas, incluso en el campeón de Europa, donde la bonanza se extiende desde su idilio con la Champions League (que ganó al Tottenham en el Wanda Metropolitano) en sus noches mágicas en Anfield ante el Barcelona o en el Allianz Arena frente al Bayern de Múnich. Ahora sigue también en liga, en la Premiere League, donde los reds caminan con paso firme y holgados al frente de la clasificación con un balance demoledor: cuatro partidos, cuatro victorias, con doce goles a favor y solo tres en contra.

Parece que el Liverpool de Jürgen Klopp es indestructible. Es un lugar idílico en el que ver pasar el día a día de esta locura que se llama fútbol, el edén en un vestuario unido e incorruptible. Pero no, tras el éxito siempre empiezan a rasgar fisuras, tarde o temprano llegan. No significa que la que se ha levantado en Anfield sea definitiva y haga caer en picado la racha del Liverpool, pero sí ha sorprendido, demostrando que no es oro todo lo que reluce.

Mo Salah, con el Liverpool

Porque al final los reds ganan por su ritmo, por el carácter que impone Jürgen Klopp y porque aúnan a eso el trabajo de estrellas de la talla de Sadio Mané o Mo Salah, de hecho, cuando el Barça cayó por cuatro tanto a cero en la pasada edición de la Liga de Campeones se hablaba que ningún equipo del mundo estaba preparado para soportar tal presión durante los 90 minutos. Posiblemente, a ese nivel y ritmo, sea así. Por tanto son factores personales como el que se vio esta jornada los que pueden mellar su armadura.

Y es que Sadio Mané recriminó en público a su entrenador que le sustituyera y a su compañero egipcio el hecho de que amasara el balón y fuera tremendamente individualista en cada acción. Los aspavientos fueron percibidos por todos, pero lo más sorprendente no es que existan este tipo de comportamientos, que bien podría encuadrarse en un momento de tensión dentro de la élite, sino que el entrenador se posicione a favor de uno de los dos. En este caso Klopp señaló que Salah no tiene que cambiar nada de su juego. ¿Le habrá sentado bien esto al delantero senegalés?