¡Si le vendes, el que se va soy yo! Leo Messi corta de raíz una salida

Su compañero duda de su titularidad y quiere garantías de Ernesto Valverde

En medio del torbellino mediático Neymar, donde blancos y oscuros luchan en una pelea como se han visto pocas entre los dos gigantes españoles en el mercado veraniego, hay muchos grises, y algunos pueden marcar la profundidad y suficiencia de la plantilla culé. El Barça, que pese al 10 de la canarinha, tiene una plantilla amplia y equilibrada, dispone de ciertas limitaciones en cuanto a carácter e intensidad: hay pocos futbolistas en el grupo que sepan encender el ánimo cuando vienen mal dadas.

En las, por momentos, excelsas últimas temporadas del Barça solo se ha echado en falta eso en los traspiés europeos. Por ejemplo, tanto se puso énfasis en este aspecto que incluso Ernesto Valverde fue duramente criticado por no darle más peso a Arturo Vidal en la eliminación de Champions League en Anfield, toda vez que era uno de los pocos jugadores que nunca se amilana y, en los instantes difíciles, suele llamar a zafarrancho. No es sospechoso en ese aspecto.

Leo Messi, en la presentación del Barça

Y eso, puertas adentro está muy valorado. Desde Luis Suárez a Leo Messi, todos los pesos pesados del equipo quieren que Arturo Vidal se quede y así se lo han manifestado a una directiva que ha estado dispuesta a dejarle salir si venía una oferta de transferencia por él, todo con el fin de amasar un contante considerable con el que acometer la opción Neymar. Pero el club que ha preguntado, y seriamente, por él, el Inter de Milán de Antonio Conte, quiere una cesión, como mucho con opción a compra. El futbolista por su parte no ve con malos ojos la opción Inter: allí sería uno de los líderes, disputaría la Liga de Campeones, volvería a Italia y, sobre todo, dejaría atrás la duda que le carcome: ¿será titular en el Barça?

En Can Barça se ha sopesado la posibilidad y eso a la estrella del equipo, Leo Messi, le lleva a los demonios, que quiere al Rey Arturo en sus filas sí o sí. Palabra de Dios. Con la advertencia del crack argentino bajo el brazo, Josep Maria Bartomeu cerró esa posibilidad, colgándole el teléfono al Inter, que no obtendrá a Vidal salvo que ponga sobre la mesa las 27 millones de libras que piden los azulgrana por él.