Otra victoria: Zidane desmantela los planes de dos grandes de Europa

El técnico sigue teniendo esa especie de aura con sus futbolistas, que poco a poco van regresando al trabajo.

Esta semana está siendo prolífica en la actividad del Real Madrid, que poco a poco va regresando a la rutina. Los jugadores de la primera plantilla terminarán de concentrarse la próxima semana, con vistas a la gira americana y sobre todo a la Supercopa de Europa ante el Sevilla. Está siendo momento también del reencuentro entre los futbolistas y Zinedine Zidane, al que le espera mucho trabajo por delante. Debe hablar con todos, definir el rol de cada uno y tratar de convencer a los muchos indecisos sobre si deben quedarse en el club o hacer las maletas en busca de minutos.

 

En los últimos días ya hemos conocido varias charlas con algunos de estos protagonistas. En juego están la continuidad de Jesé, Asensio, James Rodríguez, Isco, Kovacic o Morata, entre otros. Ya ha hablado con algunos y lo hará con los que aún no han regresado. Pero dos miembros del plantel que ya están con el resto de sus compañeros en Canadá y que ya han escuchado al técnico francés son Raphael Varane y Nacho Fernández. Y bien escuchado, ya que de esas charlas individuales han surgido dos noticias: parece que finalmente ninguno de los dos centrales se irá del equipo este verano.

 

 

Parecía segura la marcha del español, que después de cinco temporadas siendo el cuarto central debía empezar a buscar minutos en un equipo en el que le garanticen la titularidad. La Roma lo hacía e incluso en los últimos días se pudo leer a algunos miembros del club transalpino hablar afirmativamente al ser cuestionados sobre la llegada del madridista. Pero según cuenta Libertad Digital, finalmente el canterano no se moverá del conjunto blanco. Y todo gracias a una conversación en la que Zidane le habría prometido que será más importante esta temporada y entrará más en las rotaciones que piensa implantar.

 

Victoria ante José Mourinho

 

Aunque menos sonado, el caso con Varane era todavía más delicado. El central francés estuvo muy cerca de pedir marcharse después de quedarse fuera de la final de la Champions ante el Atlético de Madrid y de la Eurocopa. Fue por lesión, es cierto, pero acumulando una mala racha que le ha llevado a vivir una temporada en la que seguramente haya sentido un retroceso en su progresión hacia la titularidad en el Real Madrid. Esto le hizo pensarse mucho el irse al United, donde Mourinho peleó por él con ofertas de hasta 40 millones de Euros, y donde sabía que sería titular en un proyecto ambicioso y de la mano de uno de los técnicos que más confiaron en él.

 

Sin embargo, el ‘aura’ de Zinedine Zidane ha vuelto a entrar en escena. El ahora técnico del primer equipo fue el que le recomendó al Madrid hace ya cinco campañas, con sólo 18 años. Zizou le ha hecho ver que con 23 todavía tiene todo el futuro por delante, y le habría asegurado que jugará siempre que esté mejor que Ramos y Pepe, porque jugarán los mejores. En realidad, lo que pretende hacer el galo es practicar un sofisticado sistema de rotaciones para que, al menos al principio de la temporada, toda la plantilla se sienta involucrada.

 

Zidane hace esto sencillamente porque puede. Porque los futbolistas le escuchan y le respetan. Sigue contando con la capacidad de embaucar al vestuario, de unirlo y de generar buen ambiente y la implicación de todos, algo que no se ha ‘olvidado’ tras la gesta de la Undécima. Y de momento ya van dos victorias que hacen que dos chicos de la casa se queden, y dos grandes de Europa tengan que buscar en otro lado.