La estrella de España cerca del City ¡Y puede jugar contra el Madrid!

Pep Guardiola tiene 100 millones preparados

El Manchester City será el rival de Real Madrid en los octavos de final de la Liga de Campeones, así lo quiso el bombo caprichoso, y Pep Guardiola volverá al banquillo del Santiago Bernabéu para enfrentarse a su máximo rival, aunque, eso sí, esta vez defendiendo los colores skyblue. A priori, el Madrid, pese a ser segundo de grupo, es favorito. Lo es por la historia, muy desequilibrada a su favor con respecto a los ingleses, porque es su competición y porque parece que los de Zinedine Zidane vienen de menos a más, todo lo contrario que sus rivales.

Con todo, en el duelo -que será dentro de dos meses largos (los partidos de ida llegarán en la semana del 18-19 y 25-26 de febrero, mientras que la vuelta, en la del 10-11 y 17-18 de marzo) y para entonces pueden haber cambiado infinidad de factores en una y otra plantilla desde lesiones a incorporaciones- la incertidumbre es máxima, aunque lo que sí queda fuera de toda duda es que es la eliminatoria más atractiva de todas.

Madrid y Manchester City

Y tanto pueden cambiar las cosas para sendos equipos que los citizens tienen preparados 100 millones para afrontar algún fichaje de altura en este próximo mercado invernal, ya sea uno de relumbrón o varios de perfil medio alto. Posibilidades hay unas cuantas, solo que hay un nombre que está en mente de Guardiola y que puede hacerse efectivo en los próximos días: Mikel Oyarzabal.

El extremo de la Real Sociedad, una de las figuras del equipo español (sin ir más lejos anotó uno de los dos tantos que el cuadro de San Sebastián le hizo al Barça este fin de semana), gusta mucho al técnico de Sampedor y es el recambio que quiere el preparador catalán para suplir a Leroy Sané, lesionado de larga duración, y que podría incluso correr la banda del Bernabeú en la eliminatoria de la Liga de Campeones que se avecina. Su salida supondría un choque muy fuerte para su actual club, pero los 75 kilos que pagarían los ingleses pueden permitir a los vascos cuadrar cuentas y buscar un recambio a tiempo.