¡Increíble, se va! Firma por la Premier y arruina su futuro en el Madrid

Se hará oficial en los próximos días

En el seno de los debates que se llevan a cabo en las oficinas del Santiago Bernabéu hay dos disposiciones en marcha, dos vertientes diferenciadas en la política de fichajes que están enfrentadas y, en muchos casos, son incompatibles. De un lado una facción advierte de que sólo los grandes cracks, las estrellas contrastadas, pueden dar ese salto de calidad al equipo y ese plus en los ingresos venidos desde el marketing que arrastran. La otra, con una visión a largo plazo, certifica la necesidad de apoyarse en los jóvenes talentos por su recorrido más amplio y su revalorización en los años venideros.

Antaño, sendas vías eran convergentes pero hoy en día cualquier chaval, ya sea procedente del Brasileirão, del campeonato argentino o de alguna liga de desarrollo europea, exige un esfuerzo económico considerable, léase los casos en el Real Madrid de Vinicius Junior y Rodrygo Goes, que han costado a las arcas madridistas algo más de 100 millones de euros. Baratos, precisamente, no han sido.

Vinicius Junior

De ahí que elegir bien uno de los dos caminos resulta crucial. Está claro que un equipo de la entidad de los de Concha Espina, que necesita resultados instantáneos cada día no puede tirar solo de talento joven, por lo que las inversiones en proyectos juveniles cada vez se estrechan más, ya que si un chico que despunta es caro, una estrella mundial lo será mucho más. Eden Hazard le ha valido al Madrid 100 millones de euros y la suma de todas las incorporaciones de este verano alcanzan (y superan) los 300 millones de euros. Ahí está la prueba.

Por eso la opción de Haaland, del RB Salzburg, era una posibilidad muy atractiva. Reunía sendas políticas. Europeo, con juventud, proyección y probada experiencia en la Champions League, este punta letal poseía las características para ser un referente en cualquier club de ahora en adelante. Sin embargo para el cuadro de Chamartín, con Luka Jovic recién aterrizado y el noruego revalorizando ya su fichaje a más de 70  millones de euros, esta vía se disipa. Los blancos se han echado a un lado. Más aún porque el nórdico está a punto de cerrar su acuerdo con Ole Gunnar Solskjaer y su Manchester United. Los diablos rojos han puesto 76 millones más objetivos sobre la mesa austriaca, a razón de un acuerdo por cinco temporadas, por lo que el ariete puede vestir de rojo en los próximos días.