Jurgen Klopp rompe la hucha del Liverpool ¡Ni por Sancho ni por Mbappé!

El entrenador ‘red’ apuesta por el talento joven y en la medular

Mucho se está hablando sobre el mercado veraniego, especialmente por las supuestas locuras que puedan hacer los grandes clubes europeos por los grandes cracks que dominan el continente. Los Kylian Mbappé, Harry Kane, Jadon Sancho o Paul Pogba van a llenar portadas y rellenar especulaciones sobre sus respectivos futuros. Sin embargo no serán los únicos, ya que el futbol se renueva y los jóvenes talentos piden paso. Y tanto en España, como en Inglaterra, Italia o Alemania hay nombres de altura con los que jugársela. Y vaya si lo va a hacer Klopp por uno patrio.

Apostar por ellos, ahora que ninguna pieza sale gratis, no es fácil pero pueden dar su rédito, como le está ocurriendo al Dortmund con Sancho, al Barça con Ansu Fati (aunque ha perdido peso) o al Madrid con Rodrygo Goes o Fede Valverde. En este sentido la política de fichajes del entrenador del club a batir, el Liverpool de Jurgen Kloop, va a virar para hacer una oferta desorbitante por una estrella emergente que puede apuntalar su medular.

Jurgen Klopp

El elegido por Klopp no será ni Kylian Mbappé ni Jadon Sancho para desembolsar 125 millones de euros, nada más y nada menos, sino el joven talento del Bayern Leverkusen Kai Havertz. El media punta alemán llegaría para liderar el futuro enlace entre el centro del campo y al ataque de la ciudad de Los Beatles en una operación de vértigo y riesgo, ya que tiene destellos de estrella pero es una inversión muy grande por un jugador que necesita rodaje en una liga de la exigencia de la inglesa.

Ahora bien, el preparador alemán confía en su instintito y va a poner la maquinaria en marcha para hacerlo efectivo. Principalmente porque no tiene intención de renovar a Adam Lallana, que tiene sus días contados en la entidad británica (acaba contrato y no van a conservarle). El gran problema para el Liverpool es el Bayern, que quiere crecer y no va a poner las cosas fáciles para que Havertz se vaya. La decisión del jugador debe ser decisiva.