Leo Messi pide el fichaje de este crack: “50 ‘kilos’ y lo cerramos”

¡En enero!: Lo han intentado este verano y lo volverán a probar en la próxima ventana

El entorno del Barça está nervioso, y Leo Messi, que es la mitad del equipo, lo está más. Porque es el capitán, es el timón, la veleta sobre la que se encauzan todos los rumbos. Y para Leo las cosas no marchan bien. La derrota ente el Athletic Club de Bilbao y el empate contra el Osasuna en LaLiga han hecho saltar las alarmas no por la distancia en Liga, que creen pueden solventar en cuanto el crack argentino y su amigo Luis Suárez regresen, sino por los líos internos con Rakitic y Demebelé, y las dudas entre la afición que genera Ernesto Valverde.

Pero por encima de todo por el ambiente en el vestuario, que no es bueno, al menos no todo lo bueno que fue en el pasado. El culebrón Neymar ha levantado muchas ampollas. Varias voces de altura sabían que esto podía pasara pero esperaban que con el brasileño en Barcelona esas voces guardaran silencio. Sin embargo no he llegado, se ha tocado la integridad de pesos pesados y varios directivos han renunciado, levantando en armas a sus detractores.

 Leo Messi

Desde luego la jugada ha sido un rotundo fracaso y eso puede pesar tanto dentro como fuera del campo. Y Messi sabe que el rendimiento sobre el césped viene dado hasta el momento por este ambiente defectuoso. Y también conoce que los rigores de la Champions League, que está a la vuelta de la esquina, pueden apretar y dejar seco a quien ande bajo de defensas. Por eso ha pensado, otra vez, en un jugador que siempre le ha gustado y cree que puede aportar ¡y lo quiere en invierno!

No quiere sorpresas, no confía en Dembelé y sus lesiones, cree que a su edad y la de su amigo Luis Suárez las lesiones pueden lastrar el curso del equipo, debe disponer de jugadores con clase y trabajo, y sabe que su elegido cumplirá, ya lo ha demostrado. Lucas Moura es su apuesta para el mercado invernal y puede llegar por una cantidad cercana a los 50 millones. Además, la venta de Arturo Vidal, Ivan Rakitic o el mismo Osumane Demebelé pueden servir a la causa y quitar de en medio a jugadores que enrarecen el vestuario.