¡Se lo roba a Florentino Pérez!: movimiento por un crack del eterno rival

¡Atención!: sale a la luz el intento de fichaje que se viene en la ventana de invierno

La estrategia de fichajes de los grandes clubes de Europa ya se ha puesto en funcionamiento. Las llamadas ya han empezado y los tanteos hace tiempo que están activos. En el reparto del pastel, los agentes libres son una de las perlas, la otra son los grandes nombres que todo el mundo quiere y que, por su cartel, tienen un precio desorbitado.

Los Kylian Mbappé, Neymar, Paul Pogba o Jadon Sancho van a someter las portadas de cuantos rotativos deportivos inundan el viejo continente. Los movimientos y los intentos se van a suceder, otra cosa es que lleguen a buen puerto. De hecho, este verano bombas como tal hemos visto pocas y casi siempre protagonizadas por los dos grandes de España: Real Madrid y Barça, que se han llevado al que fuera indiscutible estrella del Chelsea, Eden Hazard, y a su homólogo en el Atlético de Madrid, Antoine Griezmann, respectivamente.

Y eso responde a que la lucha por alzarse con los títulos está cara, aquí todo el mundo juega y cualquier rival, con el nivel físico del futbol moderno, puede complicar la vida a los gigantes a base de intensidad, energía y presión. Y si no que se lo digan a un Madrid que solo ha ganado un partido de tres o a un Barça que ya ha perdido su primer choque. Y por eso no basta con hacerse con el crack deseado, hay que robárselo al máximo rival.

Simeone, en un entreno

Y eso es lo que planea el Cholo Simeone con Christian Eriksen en este mismo mercado invernal. El Cholo sabe que el danés está a disgusto en Londres, que Mauricio Pochettino pondrá antes a Lo Celso y Ndombelé que al mediocampista noreuropeo y que el Madrid, su rival histórico capitalino, tiene un preacuerdo por el que se llevaría a Eriksen gratis el próximo verano, por lo que intentará traérselo este mismo enero. El desembolso, cree, lo vale y se aproximaría a los 50 millones de euros que pretenden en parte financiar con la venta de Ángel Correa.