El Clásico viene con sorpresón ¡Atención al arma secreta! ¡Arde Milan!

Lo escondían pero está como loco por jugar

En la historia europea del fútbol hay equipos con magia que la arrastran de siempre, y son los clásicos que han dejado su huella en forma de estrellas sobre el pecho o números de orejonas en la manga. Impresas sobre las elásticas destaca la estela del Real Madrid por encima del resto, pero también la del AC Milan y el Liverpool, tras los blancos. Ahora bien, así como el Barça fue esa irrupción paradigmática a partir de la década de los 90, el Inter, que no ganó hasta la fecha tantas como los culés, está entre los que siempre disputó el cetro europeo.

Y si uno mira a la historia de los clásicos internos pocos partidos pueden comparársele por historia y palmarés a un Madrid-Barça. Pero si hay uno es el AC Milan-Inter de Milan, el Derby della Madonnina, que se disputa este fin de semana en San Siro (el nombre Giuseppe Meazza, aun siendo la misma fortaleza, está reservada para los rossoneri como locales) a las 20.45, hora española, con la incógnita de ver si los de Stefano Pioli recuperan a su gran esperanza: Zlatan Ibrahimovic.

Pero pese a que en el Milan no aseguran la presencia del sueco, fuentes cercanas al jugador la garantizan. Zlatan no se lo perdería por nada del mundo y va a estar. Su sola presencia, sin duda, es un acicate para un AC Milan que está en racha, al menos de no derrotas, y quiere arruinar el scudetto a su vecino milanista a costa de seguir su persecución de los puestos europeos (ahora mismo están empatados con el Cagliari (32 puntos), que es quién marca la Europa League, y están a siete puntos del Atalanta (39), que marca la Champions)

Ibra y Adriano

Si Real Madrid, con trece títulos, y Barcelona, con cinco, son los dos gigantes del futbol español, el Milan, con siete títulos, y el Internazionale, con tres, son los dos buques insignias del calcio en lo que a Champions League se refiere. La Juventus de Turín, con dos, es la Vecchia Signora pero también el gafe en la Liga de Campeones. Por eso el choque de Milán siempre ha sido especial e Ibracadabra no se lo va a perder, como tampoco quiere perderse la siguiente cita ante el cuadro de Cristiano Ronaldo. Seguidas y frente a dos de sus ex equipos: el Milan está ante la posibilidad de volar alto o caer desde lo alto.